En España, el mundialista Esteban Andrada vuelve a tomar las canchas con el Zaragoza, en medio de todo un escándalo deportivo que está dejando al meta fuera de línea al menos por dos partidos. El arquero de Real Zaragoza estuvo involucrado en una pelea descontrolada durante la jornada del receso para que España preparese para el Mundial de Qatar.
En un encuentro contra Huesca, Andrada pataleó con el defensa Jorge Pulido tras no poder rechazar su falta. El puñetazo quedó bien pendiente y el reglamento castigará al jugador en las próximas fechas en la liga de España. Mientras tanto, el club de Zaragoza está analizando aún más cómo se tomará esta sanción hasta la punto que incluso si consideran a Andrada fuera del equipo hasta su regreso, esa decisión puede ser tomada en los próximos minutos.
Andradas historia es famosa y reciente. En 2014, el arquero fue secuestrado temporalmente durante un encabezamiento de Liga de Campeones de Sudamérica por dos horas. Su familia pagó su liberación, la misma que lo había visto dejar la cancha a los pies tras una pelea descontrolada entreseleccionados en la Copa Sudamericana en 2013 con el delantero argentino Martín Campillo.
A pesar de los problemas, este día Andradas se vio otra vez volando por la ciudad, entrenando como si nada hubiera pasado. La sanción tiene mucho peso y el Zaragoza puede tomar decisiones de despido o suspensión que infligirán más daños al equipo en la liga, y si las consecuencias superan los dos juegos restantes de la semana y el partido de cuello de batalla contra Osasuna que se juegan hoy con Huesca.
Si bien Andradas ha pedido perdón por sus acciones y eso lo salva, nada está garantizado en este caso. Y la suspensión sería su peor golpe, tal vez hasta para el mundo del fútbol más apasionante y con mayor drama de todo el planeta.
