La historia de Joel Huiqui, el ex defensa que se convirtió en campeón con solo siete partidos como DT de Cruz Azul es un cuento de hadas para los aficionados a este equipo de la Liga MX. Con su experiencia como auxiliar y entrenador de fuerzas básicas en el club, Huiqui generó polémica y escepticismo cuando se le nombró a dirigir al primer equipo en Liguilla, pero sus resultados han silenciado a los críticos.
Este equipo ha mostrado una sólida identidad clara bajo su mando, con solidez y intensidad en cada uno de los partidos. Los jugadores han respondido bien y la afición celeste sueña con el título de liga que nunca se le ha robado a esta equipo.
Al convertirse en campeón de la Liga MX en apenas siete juegos, Huiqui podría entrar directamente al libro de récords de esta competencia como uno de los técnicos con menos partidos dirigidos para ganar el título. La marca de Alberto Jorge en 2002 es difícil de superar y podría convertirse en segunda más "curiosa" que la del ex técnico portugués Robert Dante Siboldi, quien ganó en 10 juegos.
El momento por el cual Huiqui se enfrenta a dirigir en la Final del torneo fue clave para su destaque. Esta historia puede considerarse como un de las más románticas y curiosas en la Historia del fútbol mexicano, es un ejemplo que demuestra los impactos positivos que puede tener la juVENTUD en este tipo de equipos y cómo no importa la edad o el origen del dirigente.
