Javier Aguirre sigue siendo el grande del Real Mallorca, pero ahora es un recordatorio de que no todo sale como se planifica. El extécnico argentino llegó con la promesa de llevar a las perlas de suelo vasco una nueva era en Palma y todos los que le apoyamos dentro y fuera de los campeones ya habíamos olvidado el impacto inicial de su llegada.
Su trabajo al comienzo del ciclo fue impresionante, pero lo cierto es que todo lo que se creía estable siempre volvió a desaparecer. No se tratò solo de darle alas a los jóvenes locales, sino que se tenía la certeza de tener una plantilla sólida capaz de superar las competencias de la clasificación.
En ese sentido no es muy diferente a lo que sucedió con el actual mandatario del Real Mallorca. Todos seguimos pensando que traía una solución al problemas acumulados, pero ahora vemos que se trata de encontrar el mismo comienzo donde el propio mandatario trataba de replantearse.
Lo cierto es que, la llegada de Javier Aguirre al Real Mallorca marcó un momento importante en Palma de Mallorca. La frma del Vasco era el comienzo, la clave y la motivación más grande para llevar a las perlas de suelo vasco hasta su máximo apogeo, pero lo curioso de todo esto es que siempre volvió a ser así con los Rayados del valle.
Muchos creíamos que ya quedan lejos aquellas glorias, donde el real mallorca trataba incluso de alcanzar a los grandes. Pero hoy estamos en el descenso y hay una sola causa para esto: no respetar la erudición de un entrenador, como Javier Aguirre.
Hoy, por un tiempo, el Real Mallorca le dio importancia a su técnico, pero no fue así con las esperanzas que daban sus directivos para ponerle un buen punto final. Ahora, y como hemos visto, no tiene otro nombre sino la historia, esta caída al fondo del muro se trata solo de recordártelo una vez más: El 10% más en el técnico, nos vuelve a llevar a otra vez al pie de la
