Hace casi una década, el ascenso del coloso Piancavallo se convirtió en un momento icónico del Giro de Italia de 2017. Fue la recompensa para Mikel Landa, que tras meses de intentos y conjeturas, finalmente encontró la gloria. Landa había estado luchando contra el destino, primero después de que una moto de policía cortara su trazabilidad y lo dejara fuera de juego.
Pero Landa se resistió y puso todo en juego en la gran etapa culminada con la subida al Piancavallo. Esta vuelta voladiza lo llevó directamente a ganar esta impresionante etapa, la que ayudó a colgar por un hilo los dos puntos que perdía de ventaja como lider del Giro.
Tras el espectáculo en el Piancavallo Landa se apoderó al liderato solo con la finca de tiempo para el final, pasando de estar cuatro segundos detenido al llegar con sólo media ventaja. Este triunfo llenos de esfuerzo, quedé marca a su eterna devoción por el ciclismo.
Esta victoria en la subida de Piancavallo marcó el trágico Giro de Italia, que se vería fortemente marcado además por una llamarada final en la última parte del recorrido. Mientras Landa cerraba con calzada y podía celebrar en la cima este triunfo, el escenario quedo en llamas con otros grandes como Vinzenzo Nibali que buscaba recuperar la pila para Nairo Quintana el eventual ganador.
