La FMF, Liga MX y Emilio Azcárraga abren un frente hacia la inclusión del fútbol para las jóvenes mexicanas.
Con solo unos días por antes del inminente torneo internacional de la Copa Mundial de Fútbol del 2026, se vivió una reunión histórica en el Palacio Nacional. Allí, Claudia Sheinbaum, presidenta de México, convocó a sus homólogos del fútbol mexicano con el objetivo clarísimo de que el torneo no sea solo un éxito para las arcas económicas y turísticas. Para la presidenta, es indiscutible que debe contar también con una fuerte presencia y relevancia en términos de formación para futuras generaciones del fútbol.
La FMF -Federación Mexicana de Fútbol- no tardó mucho tiempo antes en entregar un mensaje claro. A través de Mikel Arriola, su presidente, se presentaron datos que demuestran el crecimiento en estos programas escolares de fútbol, llegando a tener más de 1.13 millones de estudiantes alineados de esta actividad esportiva en los 32 estados de la república; también se mencionó la existencia de academias certificadas de fútbol, visores y el apoyo educativo, incluyendo ayudas económicas a jóvenes jugadores.
Pero no todo son datos y estadísticas. En las reuniones que llevaron adelante Claudia Sheinbaum y sus homólogos del fútbol, también se habló de crear programas sólidos donde cada club de Primera División tenga un plan concreto de formación para niñas, niños y jóvenes que quieran hacer carrera en fútbol. El modelo de los torneos Femenino, como el Pumas y el Pachuca, donde desde muy temprana edad a las jugadoras se les ofrecen plataformas sólidas sobre las cuales puedan crecer como deportistas, también se presentó como un ejemplo para otros clubes.
El movimiento también cuenta con la participación activa de grandes figuras del fútbol mexicano, de ellos Emilio Azcárraga, fundador del América y dueño de
