La locura regresa a Nueva York: 56 detenidos tras el triunfo de los Knicks en las Finales de la NBA y un nuevo broche de huevo para la violencia.
El clásico partido entre los Knicks y los Spurs se desangró en ambas bandas, con seguidores de ambos equipos enfurecidos tanto durante como después el juego. La ciudad se convirtió en otro escenario de caos y violencia, donde las multitudes se vengaron contra alguien que no estaba involucrado.
Después del triunfo histórico de los Knicks en las Finales de la NBA, el alcalde Zohran Mamdani intentó contener las concentraciones espontáneas fuera del Madison Square Garden, pero los dueños del club, James Dolan y el propio Madison Square Garden Co., lo acusaron de convertir las calles a un "estado policial" para evitar que los aficionados celebraran.
La violencia alcanzó su punto máximo esta noche, con 56 personas detenidas por cargos como agresión, alteración del orden público y uso de objetos peligrosos. Pero no todo el foco se centró en el partido, sino también en la persona del jugador francés Victor Wembanyama.
El pívot fue objeto de algunos agujeros en su pasante mientras esperaba para entrar en su hotel, y según fuentes cercanas al NBA, fue víctima de una intimidación física al intentar salir. Según el alcalde Mamdani, ni se detuvieron los pies a Wembanyama.
