La NBA reconoce un error arbitral que cambió el rumbo del partido entre Knicks y Spurs en las Finales. En el cuarto encuentro, Karl-Anthony Towns pidió a dos aficionados de los Knicks que rodearan a Dylan Harper en el saque final, impidiendo que recevese un jugador de los Spurs. Los Knicks ganaron 107-106 por gracias al histórico palmeo de OG Anunoby instantes antes. La NBA admite un fallo en la jugada, donde Harper estaba entre las líneas y Castle no recibió una falta.
