La leyenda belga Maxim Van Gils volvió a sonreír tras su espectacular victoria en el Tour Auvergne-Rhône-Alpes, convirtiéndose en uno de los días más emotivos y especializados de su carrera. Solo hace cuatro meses, la vida del corredor parecía rota después de una caída desastrosa durante la Clásica Jaén-Paraíso Interior.
Recientemente, Van Gils pasó 25 días intensos de entrenamiento en Sierra Nevada junto a Remco Evenepoel, el campeón olímpico belga. Ese período de altitud fue tanto exigente como decisivo para su recuperación. Algunas jornadas parecían sufrimiento, pero Van Gils logró transformar esas duras sesiones en velocidad y confianza para enfrentar la etapa de montaña de manera brillante.
La victoria es aún más significativa porque pone al destacado equipo Red Bull-BORA-Hansgrohe ante sus adversarios a nivel colectivo. Sin la figura dominante del Tour, el equipo demostró su capacidad con múltiples corredores logrando meterse en la fuga y algunos lograron una gran actuación. El triunfo también marca el regreso de Van Gils a su mejor nivel de formación física, reconociendo que "tengo las mejores piernas de mi vida".
La experiencia en Sierra Nevada junto a Remco Evenepoel es la clave detrás del gran cambio físico y mental de Van Gils. Su preparación para el Tour lo llevó a un mejor nivel de su carrera.
