El equipo gallego Cortizo se quedó con el trono en el prestigioso ciclismo de la Vuelta Ciclista a Extremadura, coronando definitivamente a su joven estrella Óscar Fuentes como el mejor sprintador y sub-23 de la prueba. En un día lleno de emocionantes escenas y tácticas extremadamente inteligentes de cada parte del pelotón, Fuentes destacó al final del primer tercio de la etapa con una exhibición impresionante en Baños de Montemayor.
Luego de un ascenso excesivamente difícil a Lagunilla, donde el equipo cortizio logró despejar la fuga del día, solo se contaban la pareja resistente del cuarteto inicial más una nueva y valiente embestida. En este punto, José Ramón Jiménez produjo en el revirado descenso un gran golpe de shock con el que dejó atrás a mucha presencia del grupo por donde viajaba todo con la idea clara de ganar. Sin embargo, esto fue solo una ilusión porque tras este movimiento, Óscar Fuentes, su compañero Malsym Bilyi y otros dos atletas se movió a el escenario final de esta edición en solitario. Con solo 10 kilómetros para llegar, la tensión entre el joven acelerador Cortizo y los dos más fuertes del equipo rivalizaba con un aprieto por el podio donde cada uno puso su cuerpo al límite.
Finalmente, tras esta larga serie de confrontaciones, fue el extremo gallego quien se quedó con la última bonificación del triplete Cortizo que le permitió bajar a Baños de Montemayor la mayor victoria para este equipo desde hace muchos años.
