¡Qué goce! México se llevó el partido contra Corea del Sur en el Mundial 2026, y los aficionados no tenían ningún problema para llevarlo de las canchas a la calle.
Después de ganar, los mexicanos sacaron todo lo mejor que tenían: salieron con un semáforo robado, bailaron en las calles hasta que parecían marionetas, y celebraron como si el Mundial dependiera de la venta de tacos al pastor. Y eso es lo que hizo suceder, hermano.
La fiesta se escuchó en todas partes: las avenidas, los Fan Fests, las calles... ¡incluso riachuelos no eran exceptos! ¡Se cayeron algunos aficionados porque solo querían ver una más de las acciones del Tri!
Algo estaba claro para mí antes de que empezara la película, ¿te refieres? Estar en el Mundial mexicano es sentirlo todo: la alegría, el orgullo y esas sensaciones especiales. Para ver cómo se convierte cuando se suma el fútbol.
La gente del país mostró un esfuerzo incalculable para celebrar ese partido de manera original e impredecible, ya sean con un toro o bailando hasta que se caen al suelo: todo parecía lógico. Para la comunidad y sus miembros, el Mundial era más que solo dos años de trabajo.
