Javier Aguirre se tiene a su alcance el histórico boleto por primera vez en su carrera con México, y nada parece poder detenerlo.
El técnico, conocido a través de dos pasadas por la selección, en 2002 (después de una serie dramática que le costó desánimo y desafío) y luego de 2010 cuando se enfrentó a una Argentina muy forjada en Sudáfrica.
Para su tercera salida como entrenador de México, este Mundial se ha convertido en un clímax. Pero ¿sacarle el título? eso es otro asunto.
La reivindicación ahora, es la de hacer algo nuevo y mejor que jamás imaginó nunca sería posible para México.
