El Estadio Azteca está a punto de cerrar su ciclo mundialista y quizá para siempre, lo que marcará un final histórico para el Coloso de Santa Úrsula como sede del Mundial de Fútbol.
Mañana domingo 5 de julio se llevará a cabo el partido decisivo entre México e Inglaterra en los octavos de final del Mundial 2026, el cual será probablemente la despedida definitiva del estadio para recibir una justa mundialista.
El 1966 este monumental escenario fue inaugurado y durante su carrera ha sido testigo de momentos legendarios como la gran final en 1970, la "Mano de Dios" a manos de Maradona en 1986 y coronaciones de equipos nacionales de ligas locales.
