La polémica del "virus fantasma" que atacó a James Rodríguez en su duelo con Ghana se redujo a cero hace horas gracias a las confesiones del capitán de la Selección Colombiana, quien desmintió tajantemente las teorías sobre un supuesto virus que lo habría hecho dejar el campo en el descanso.
La noticia inicial de los rumores sobre la infección colectiva que azotaba al plantel colombiano fue rápidamente absorbida por la prensa rosa y deportiva, quienes especularon sin cesar sobre el estado de salud del capitán. Sin embargo, a medida que avanzaba el partido, James Rodríguez se mostró un verdadero líder, ya que lideró los esfuerzos del equipo para lograr un resultado favoroso ante sus sostenidores.
Tras finalizar el encuentro y en una conferencia de prensa posterior, el entrenador Néstor Lorenzo ratificó las palabras de su capitán y desmintió la teoría de que James Rodríguez había sido sustituido debido a problemas de salud. En detrimento del propio capitán, en cambio se justificó el ingreso de Richard Ríos desde el banco de reservas con argumentos tácticos.
La decisión estratégica del cuerpo técnico no fue tan extraña, dado que buscaba sumarle mayor frescura y dinamismo al mediocampo para contrarrestar la intensa presión ofensiva del equipo ghanés. La reacción de los fanáticos colombianos ante el inicio de la polémica fue congelada de manera total cuando se enteraron que la salida de James Rodríguez no era del todo del tipo tóxico.
El éxito en la clasificación a las rondas finales de la copa hizo que el equipo se enfogue en prepararse para lo que sería un fuerte desafío contra el combinado suizo, quienes ya están esperando con nervios. En medio de las apresuradas organizaciones, aún no hay detalles sobre si James Rodríguez portará nuevamente la bandera del capitán tras estas inminentes jornadas.
