Esta última jugada del partido entre Noruega e Inglaterra en el Mundial de 2026, se sigue envuelta en polémica después de que varios fanáticos online y algunos expertos técnicos, señalaron un posible 'punto ciego' en el sistema VAR. Se hace referencia a la capacidad del balón inteligente para detectar golpes y otros movimientos, pero con una contradicción con lo que se muestra de las cámaras.
El sensor del balón conectado recoge movimiento durante 500 pases por segundo, generando un patrón distintivo cuando es tocado en alguna jugada. Sin embargo, según el comunicado oficial de FIFA, ese sensor no detectó golpes en la jugada que fue igualizada al minuto 45+2 de su partido. La explicación es que la tecnología utiliza radiofrecuencia para transmitir la información a las antenas y al VAR pero como la estructura de una cámara aérea con cables de su soporte metálico, puede generar interferencias en sistemas de UWB con los que se actualiza el balón. La hipótesis ahora más común es que si el sensor del balón sintió el golpe por un cable, la información nunca llegó al VAR debido a una 'zonas de mala cobertura' o 'puntos ciegos' en el estadio del partido, lo cual no puede lograrse gracias a las tecnologías VAR actuales.
