El 14 de julio es el día más importante en Francia, y esta vez viene cargado de motivos para celebrar por partes triple: la Fiesta Nacional, un etapón en el Tour de Francia y una semifinal del Mundial de Fútbol contra España. Desde ayer, cuando el desfile militar cerró con una gran finalidad en la Torre Eiffel iluminando el paisaje, el país está a punto de celebrar de máxima intensidad. Al fin del camino quedarán las bicicletas y el balón al aire libre.
El Tour se celebra la etapa del Macizo Central con Paul Seixas, que soñará con dar una vuelta épica en sus carreras. Su actitud y apariencia serían perfectas por la ocasión. Para los aficionados a la rueda está prevista una aventura sin igual.
Entre tanto, la seleccionada francesa de fútbol se mide a las orugas castañas del Mundial con un encuentro muy marcado, y que dará al fútbol nacional Francia lo imprescindible, una sensación de orgullo en las calles. De cara a España ha habido los espacios previos para que la clasificación le abriera la tapa. A todos los ojos se nota el desafío.
Un personero paja al otro lado del Mar. Para todos los aficionados a Francia este encuentro es de las grandes en su historia competitiva. Muchas veces, España ha estado a dos pasos y ha logrado ser finalista de la competición más importante cuando menos con el país de la Revolución Francesa.
Desde chiquitito, un nacional de madrid ha sido aparente en los últimos años, a sus hermanos franceses en el baloncesto no tenen igual. El otro día, se ve venganza en su espíritu, cuando Lamine puede haberle quitado la tranquilidad al equipo nacional por más que él mismo venga de entre las estrellas en este deporte. Lo esporádico hace pensar en alguna guerra del siglo XIX.
Para el apasionado del fútbol se ha agomada toda la intensidad de esta competencia, cuando los franceses le dieron la vuelta a España
