Los Rayados de Monterrey están a punto de debutar en el Mundial de Clubes, y aunque la emoción está a tope, ya están enfrentando su primera bronca. El equipo, dirigido por Domènec Torrent, se mide al Inter de Milán, subcampeón de Europa, pero antes de que empiece el torneo, están batallando con su preparación. Resulta que no tienen canchas adecuadas para entrenar, lo cual es un problemón ya que les está afectando su plan de trabajo.
El presidente del club, Pedro Esquivel, es quien ha echado el grito al cielo pidiendo a la FIFA que se ponga las pilas y resuelva esta situación. Dijo que aunque están buscando otros espacios para entrenar, como el Dignity Health Sports Park, lo ideal sería que FIFA cumpla con su responsabilidad y les facilite las condiciones necesarias para que puedan presentarse de la mejor manera.
A pesar del chasco, Esquivel se muestra optimista y cree que el equipo podrá dar la batalla que se espera en el torneo. Manifestó que están exigiendo que se mejore la situación, pero que también van a entrar con buena actitud al debut del próximo martes. En resumen, mientras los Rayados ya están calentando motores, les urge que se resuelva este tema para que puedan competir al cien por ciento.
La relevancia de esto es clara: a nivel internacional, los clubes que representan a sus ligas deben tener acceso a las mejores condiciones para rendir y mostrar su verdadero potencial. Si Rayados no logra solucionar este inconveniente, podría afectar su desempeño en el Mundial de Clubes, un torneo donde la Liga MX busca dejar huella.
