Zlatan Ibrahimović sigue celebrando su boda y ahora se viste para recibir un regalo especial: uno de sus pies es joya de 1 millón de dólares. El futbolista, quien recientemente cumplió con el 50 aniversario del Mundial de Francia donde ya había jugado en esa Copa, está en fiesta y la ocasión no parece de menos. Pues según lo que se sabe a cierto respecto de su vida personal, Zlatan siempre ha querido tener la cara de un buen barraquiteo, con las arrugas profundas por donde pasarían cualquier cantidad de líquidos, como el champán, una bebida acostumbrada a acompañar el gran momento.
Los expertos se sorprenden no por su comportamiento en el partido pero sí de lo cual. En lo que toca sus viajes, ha sido conocido en ocasiones carente de la destreza del futbolero. Su fiesta es digna del rey.
