Oswaldo Sánchez, el portero mexicano que se quedó palessamente en América, rompió su silencio y defiende a Omar Bravo, el exdelantero de la selección nacional. "Yo creo que es inocente" dijo Sánchez, refiriéndose a las acusaciones que contra su amigo y compañero de equipo han levantado algunos periodistas mexicanos.
Según los medios especializados en fútbol, Sánchez asegura que Omar Bravo no debe ser castigado por el supuesto abuso de alcohol durante la reunión familiar donde se desató el escándalo. Para Oswaldo Sánchez, lo que sucedió aquella noche fue un malentendido y una reacciones propias de las presiones sociales a las que el exdelantero ha estado sometido desde su retiro del fútbol.
Aunque Omar Bravo ya había negado cualquier violencia hacia él, Oswaldo Sánchez decidió dar su voz a gritos. "La situación fue complicada, pero creo que hay que tratar de entender el punto de vista de ambas partes" dijo Sánchez en una entrevista exclusiva.
