Rafael Márquez está aprendiendo a dirigir a México en el escenario internacional.
Desde que se desempeñó como internacional mexicano, Rafael Márquez ha sido referente y tiene mucha gente respetándolo en el mundo del fútbol. Sin embargo, esta vez las cosas son más complicadas. En el nivel global del deporte, lo que cuenta es un poco más porque el seleccionador alineado tiene la desventaja de ser entrenador, donde se le debe rendir cuentas tanto a los jugadores como a su club, pero sobre todo por ello de los resultados en competiciones importantes desde afuera.
Un ejemplo claro de esto nos deja ver con otros futbolistas que lograron salir al primer plan por su desempeño en sus equipos correspondientes: una situación que Rafael Márquez no puede llevar como se lo tenía fácil desde el 2008 cuando tomó las llaves de la Selección Mexicana. Un argumento muy fuerte para los críticos de Rafa Márquez, sin duda, pero también es necesario recordarle cómo logró ser uno de los mejores en su época.
Con una selección que lleva casi dos años y tiene a los jóvenes talentos como Andrés Guardado, Vidal Paloma y Juan Manuel Lillo. Márquez debe saber qué piezas necesaria para dar la vuelta a nuestro balde en conciaciones importantes contra todo pronóstico.
En México el panorama de los futbolistas no es idéntico al sujo que estaba en el extranjero. Por eso, hay un buen equipo consultivo: Ricardo Antonio La Volpe, quien sabe hacer construir desde atrás y cómo llegar a la gran jugada; Jorge Campos que ha dado mucho en su carrera por defender y como tal podría dar ese primer paso para una jugada y darle ventaja; Jared Borgetti, alguien que tiene mucho tiempo logrando aprovechar las ocasiones.
Mónica, ¿te parece divertido que en México ahora tenemos tres especialistas por ser consultores? Sí porque en esto la Federación es inteligente al llamar a gente del barrio e ilusionándoles con su futuro, como se espera a todo cuando nos vemos abierticos ante el peligro.
¿Qué te parece si los pone una parada para ver si tiene algunos
