Los Monumentos son capuchinos para el ciclismo: Pogacar y Mas vuelven a dominar, mientras que Vingegaard y Seixas completan los conjuntos.
En una temporada sin precedentes, donde el ciclismo se consolidó como uno de los deportes más competitivos del planeta, tres corredores volvieron a dejar su huella con triunfos destacados en las diferentes etapas y eventos del calendario. Enric Mas, tras años de esfuerzo y sacrificio, logró vestir por primera vez la camiseta roja de LaVuelta, mientras que Tadej Pogacar se convirtió en el capuchino más destacado de un año tan épico para los ciclistas. A su espalda, Jonas Vingegaard completó una colección que podría definir la carrera de cualquiera: desde el Giro hasta LaVuelta, y ahora con el Tour del Francia sumando otro Monumento al palmarés. Además, Brandon McNulty demostró sus habilidades en las pruebas de montaña, mientras que se alza como una nueva generación Paul Seixas, vencedor también en Lombardía y cerrando un año lleno de triunfos y reconocimientos para corredores como Remco Evenepoel, Primer con el título continental contrarreloj.
