La historia que me hace sentir como quien no está, es la del César Huerta, el jugador chileno que ha llegado a ser tanto el héroe como el villano en solo 37 minutos.
Si tuvieron que pasar casi dos años para volver a ver al tapatío anotando con su equipo en la Liga MX, pasó de recibir los aplausos del estadio por un gol contra Atlético de San Luis a verse con la espalda al sol tras una doble expulsión ante Cruz Azul. La última vez que se había desahogado de esta manera fue cuando el 16 de octubre ya no estaba jugando para Pumas y tenía que seguir las órdenes del técnico Esteban Solari.
Y lo que es peor, todo comenzó con un gol en casa contra su antiguo equipo, y nada como rendirnos ante nuestros propios aficionados. César Huerta recordaba que la última vez había marcado dos goles para Pumas fue el 20 de octubre del pasado año, cuando se va a jugar en el Anderlecht de Bélgica, sin embargo este doblete es como nunca. Siempre vino con una sensación especial.
Los minutos se derraman, y César Huerta marca el único gol del equipo al minuto 10'. Pero la felicitación por su anotación se agota cuando en apenas otras diez noche, ya había sido sancionado con dos tarjetas amarillas. De esta manera quedó fuera del juego, dejando a su equipo con un hombre menos y sin posibilidad de ganar la partida.
Este tercer recorrido las regaderas también fue pesadísimo para el jugador que ahora quiere dar paso a sus compañeros en los próximos partidos, pero esto lo ha aprendido, dijo con una filosofía mexicana:
Toca aprender y ver siempre hacia adelante. ¡Vamossss, los Pumas!
