La victoria del Olympiacos con solo minutos en cancha fue genial, pero lo que llamó aún más la atención fue cómo algunos jugadores parecían como si habría sido otra persona quien hizo todo el trabajo. Me refiero al caso de Hormiga González, quienes consiguieron una victoria emocionante como visitantes antes de que incluso él tuviera oportunidad de demostrar mucho en la cancha. Para todos los aficionados al fútbol griego este triunfo fue un gran respiro después de muchos enfrentamientos con otros equipos en el torneo.
Hormiga González aprovechó su minutos para convertir dos goles y así darle a su equipo la victoria, pero parece que otros jugadores ya sabían qué iba a pasar antes de que incluso él estuviera en el campo. Es como si se hubiera producido una pequeña explosión que algunos no pudieron apreciar al cien por ciento. Sin embargo, los porques de su equipo parecen haber tenido un efecto notable.
La victoria del Olympiacos fue una bendición para sus seguidores y para quienes han estado buscando este tipo de triunfo. Todo esto se debe a la gran labor que hizo el entrenador para obtener esta conquista, así como al talento de cada uno de los jugadores.
