En el mundo del deporte, ¡qué sorpresa! Parece que la pasión por los toros no es lo único que se transmite en México. En una curiosa mezcla de entretenimiento y competencia, Luis Romo parece haber dejado a su público con un legado... indiscutiblemente único. Como sabemos, para González, el mando se ha centrado en la emoción y el espectáculo. Su éxito también parece estar en la base de un otro juego: el Juego más grande del mundo... quizás no, pero sin duda en uno de los juegos más grandes. ¡Ahah! Pero no solo estamos ante él.
¡En el reino mundial de otaku y gots! En su herencia, se encuentran con otras personalidades que tienen ganas de comprar, colecionar y vender. Y eso se aplica por todas partes. ¿Qué es lo mejor, lo peor? ¿Las personas queremos ser tratadas como grandes jugadores en un nuevo juego o estamos acostumbrados a jugar todos los días? Es el gran interrogante del siglo XXI
