En un Clásico Capitalino mediático que salió maravillosamente, cuando el paseo del truco en un partido de liga se transformó en un escándalo mediático: como diría un amigo del Turco Mohamed (antes 'Turco' y ahora Mohamed), el "turco" no tiene ni idea de las normas de una cancha.
Eduardo Galván, cuarto silbante en el partido México-Puebla de ese histórico clásico donde todo se jugó la vida como jugador y ahora, como entrenador; reveló cómo después de hacer un amonestado a su socio de línea Mohamed Eduardo Galván relató una historia que ha dejado entrever la hipócresía del Turco con el árbitro que lo apuntó, por tener que serle amable, acercarse y decirle: "discúlpame, me calenté," y eso fue todo para evitar su salida rumbo a los vestidores.
Pero esto es solo la parte interesante. Pues más ahí del escándalo mediático donde Mohamed explotó en un acto de cólera exigiendo responsabilidades a Galván. Y por último, el entrenador salió desacreditado después de una acusación que él mismo lo dejó expulsar cuando le gritaron: "es la séptima jugada", algo para lo cual intentara callarle al árbitro; pero el Turco Mohamed no calentó y decidió pedir por escrito sus 'inclusos' en un comunicado formal, acusando a Eduardo Galván de darle una oportunidad para pelear.
Con este tipo de rivalidades y comportamientos de estos dos personajes podemos tener la certeza de que esto no termina con un buen final; porque más allá del respeto por sus rivales, estos dos personajes tienen una profunda admiración o misteriosa animadversión.
