Este fin de semana, la violencia volvió a manchar el fútbol en México, y no solo en un lugar, sino en tres estadios distintos. Todo empezó en el Estadio Cuauhtémoc durante el juego entre Puebla y Atlético San Luis, donde una persona perdió la vida y otra resultó herida por balas. En Monterrey y Guadalajara, que además serán sedes del Mundial 2026, también se registraron incidentes violentos en los partidos de Tigres contra América y otros.
En respuesta a estos lamentables sucesos, la directiva de Tigres Annunció que tomarían medidas drásticas. Publicaron un comunicado donde condenan la violencia y detallan que tres personas fueron detenidas tras un enfrentamiento en las gradas del Volcán. Estos implicados ya fueron identificados como Erick, de 24 años; Alberto, de 52; y Víctor, de 54. Todos ellos están a disposición de las autoridades y perderán su abono, quedando vetados para ingresar al estadio en el futuro. Además, se mencionó que el aficionado agredido recibió atención médica.
A pesar de que la Liga MX también lanzó un comunicado indicando que estaban tomando cartas en el asunto, se han visto críticas por la escasa presencia policial durante estos incidentes, ya que en videos difundidos en redes sociales no se observó a los elementos actuando durante la violencia. Aunque se espera que se realicen investigaciones y se tomen decisiones para evitar que esto vuelva a ocurrir, la situación sigue siendo preocupante para los aficionados del deporte en el país.
Esto no sólo es relevante por la seguridad de los aficionados, sino que afecta la imagen del fútbol mexicano ante el inminente Mundial. Es hora de que se tomen medidas más serias para cuidar a quienes solo quieren disfrutar del partido sin miedo.
