El América está en un verdadero lío porque no puede cambiar la sede para el tan esperado Clásico ante el Guadalajara, programado para el 13 de septiembre. Después de que su estadio, el de la Ciudad de los Deportes, se cerrara y se jugaran partidos sin público, los directivos se pusieron a buscar un plan B. Pero las cosas no pintan bien.
Las opciones que pensaron, como el Estadio Cuauhtémoc en Puebla, se fueron al traste porque justo esos días tendrá conciertos de Shakira, lo que hace imposible preparar todo para el partido en tan poco tiempo. Otra opción era mudarse a la Corregidora en Querétaro, pero ese estadio ya tiene un compromiso ese fin de semana: el Gallos Blancos juega frente a Monterrey. Y la Ciudad Universitaria, pues ni al caso, porque es complicado que el América pueda hacerse de ahí.
Así que lo que queda es volver a platicar con la Alcaldía de Benito Juárez para llegar a un acuerdo y jugar en su casa, que es lo que realmente quieren, especialmente porque se espera que este clásico atraiga a un montón de aficionados. La presión está alta y el tiempo corre. Este enfrentamiento es un evento crucial no solo para los equipos, sino para los hinchas que esperan un gran espectáculo.
