Parece que en el América hay algo de drama interno en cuanto a los refuerzos. André Jardine, el entrenador, y Diego Ramírez, el director deportivo, no están viendo ojo a ojo sobre a quién deberían traer al equipo. Jardine quiere llenar su plantilla con jugadores brasileños, mientras que Ramírez apuesta por futbolistas de la Liga MX. Hasta ahora, sólo han confirmado la llegada de Rodrigo Dourado, y todo apunta a que Ramírez no está jugando un papel activo en estas contrataciones.
La directiva del América, en un intento de calmar las aguas, parece que le va a dar un tiempo a Ramírez y se enfocará en que el presidente deportivo, Santiago Baños, y su equipo consigan fichar a Raphael Veiga del Palmeiras. Pero antes de eso, necesitan deshacerse de otro jugador extranjero, y para ello, están considerando dejar ir a José Zúñiga o Víctor Dávila, quienes tienen un par de equipos interesados, como Atlético Nacional y Colo Colo, respectivamente. También podría haber un movimiento con Rodrigo Aguirre y Tijuana.
Todo este jaloneo es importante porque Jardine tiene el apoyo del Grupo Ollamani, y su éxito reciente con el tricampeonato le da peso. Este tipo de conflictos internos en un club pueden afectar el rendimiento del equipo, así que habrá que ver cómo se resuelve todo este rollo de los fichajes. En resumen, la temporada de transferencias del América está llena de tensiones y decisiones cruciales que definirán la dirección del equipo.
