Parece que la situación con Kevin Álvarez en el América está bastante tensa. El lateral derecho se ha convertido en el villano del equipo tras un rendimiento muy bajo, especialmente tras el Clásico contra las Chivas, donde los abucheos no se hicieron esperar. Después de que las Águilas desembolsaran cerca de 11 millones de dólares para traerlo de Pachuca, se esperaba más de él y los aficionados ya están perdiendo la paciencia.
André Jardine, el técnico del América, ya confirmó que le dará un descanso a Kevin y lo mandará a la banca para el próximo partido contra Puebla. Jardine reconoce que el jugador está lidiando con la presión y que sus problemas en el campo son más mentales que físicos. Hay preocupación porque su desempeño ha decaído en parte debido a la presión y los gritos de la afición, lo cual, cuenta el reportero Julio Ibáñez, le ha pegado fuerte.
En la conferencia, Jardine hizo un llamado a la paciencia y explicó que este tipo de situaciones son comunes en equipos grandes como el América. Usó el ejemplo de Alex Zendejas, quien también pasó por momentos difíciles pero logró salir adelante y ahora es un jugador clave para el club. De alguna manera, Jardine quiere que Kevin sepa que tiene el apoyo del equipo mientras atraviesa este mal momento. Para el partido contra Puebla, Aaron Mejía será quien ocupe su lugar, con la esperanza de que esto le ayude a Kevin a desconectarse un poco y recuperar su nivel.
Se trata, pues, de mantener la confianza y la esperanza de que con el tiempo y el trabajo, Kevin pueda convertirse en un ícono del club, tal como otros jugadores lo han logrado. La presión de jugar en el América es brutal, y Jardine espera que estos cambios le ayuden a afrontar mejor las expectativas. La afición sigue esperando ver al verdadero Kevin Álvarez en el campo.
