El partido entre América y Tigres fue un verdadero drama para las Águilas, que sufrieron una humillante derrota de 1-4 en el Estadio Ciudad de los Deportes. América llegó a este encuentro con la confianza tras ganar 4-0 ante Puebla, pero todo se derrumbó rápidamente. La cosa se volvió un caos cuando Vinicius Lima, el nuevo refuerzo brasileño, apenas entró al campo y a los 10 segundos fue expulsado tras una entrada polémica. Esta situación dejó furioso al DT, André Jardine, quien argumentó que Lima había tocado el balón y que la tarjeta roja era injusta.
Además, el auxiliar técnico también fue expulsado, lo que reflejó la frustración del equipo ante una actuación tan pobre. Este partido no solo rompió una racha de Tigres de no ganar en el Estadio América durante siete años, sino que también dejó claro que América no está en su mejor versión. Con solo 11 puntos después de ocho jornadas, ocupa el octavo lugar, muy lejos del líder Cruz Azul.
La presión se siente fuerte en Coapa, ya que los aficionados no están contentos con los resultados. Se aproxima el siguiente desafío: el miércoles 4 de marzo, América se medirá ante los Bravos de Juárez y necesitan una victoria para recuperar la confianza y calmar a su afición, que ya está impaciente por ver al equipo regresar al nivel que históricamente ha demostrado. La situación está crítica y el tiempo apremia para estos chicos de las Águilas, que están lejos de ser el equipo dominante que todos esperan.
