La Liga Premier de fútbol en México está en un verdadero escándalo. Resulta que varios jugadores de La Piedad han confesado que se han metido en el amaño de partidos para beneficiar apuestas deportivas. Esto lastima la integridad del deporte y saca a la luz un modus operandi que se mueve desde Guadalajara: ahí es donde supuestamente se les pasaba la jugada a seguir para alterar el marcador y, claro, hacer dinero fácil.
El periodista David Medrano fue el primero en sacar el tema, revelando que la Liga Premier ya tiene las confesiones y que la Liga MX, que es la máxima autoridad en el fútbol mexicano, ahora tendrá que decidir qué sanciones aplicar. Hasta el momento, La Piedad decidió separar a siete jugadores que podrían estar en este relajo.
Lo preocupante es que esto mancha no sólo a los jugadores, sino a todo el sistema del fútbol mexicano, y podría llevar a vetos para los implicados, lo que podría cambiar por completo sus carreras. La Comisión Disciplinaria será la que se encargue de decidir las sanciones correspondiente. Este tipo de situaciones no solo son un mal ejemplo, sino que ponen en riesgo la confianza de los aficionados en el fútbol.
