¡Qué show! La Comisión de Árbitros de la Federación Mexicana de Fútbol acaba de reconocer que hubo varios errores en el partido entre Pumas y Rayados que se jugó el domingo pasado, y eso no está suave. Todo se armó porque el Club Universidad, o sea, Pumas, pidió que revisaran el desempeño del árbitro Ismael Rosario López. Aunque la Comisión le dio un jalón de orejas a Pumas por cuestionar la "honestidad" del silbante, también admitió que sí se equivocaron.
El tema más candente es la falta de Sergio Ramos (sí, en serio) sobre Guillermo Martínez, que debió haberle costado la expulsión antes de que se diera en el minuto 90. Resulta que el merito Ramos ya había soltado un codazo a Pablo Bennevendo, lo cual complica más su situación. Y no es todo, también hubo un penal bien marcado contra Pumas y algunas jugadas donde los árbitros no vieron esas faltas en el área que pudieron cambiar el rumbo del encuentro.
Para no dejar las cosas así, la Comisión decidió sancionar al árbitro y, como un gesto diplomático, los invitaron a los directivos de Pumas a Toluca para que revisen las jugadas entre cervecitas y hamburguesas, y se despejen las dudas que haya. Al final, la Federación quiere que todos los equipos se sientan a gusto y que haya claridad en el juego.
Este asunto es relevante porque hombres en teoría impartidores de justicias en el campo, como los árbitros, no siempre tienen la última palabra. Con estos errores pueden cambiar el destino no solo de un partido, sino de toda una temporada. Si quieres leer más a fondo sobre esto, dale un vistazo: [Unidad Editorial Información Deportiva](https://www.unidadeditorial.com) (aunque la dirección específica no se proporciona, esta web te lleva a sus artículos relevantes).
