En el Clásico Regio del pasado sábado, Tigres está sufriendo las consecuencias de un escándalo que va más allá de lo que ocurrió en el campo. Su entrenador, Guido Pizarro, fue expulsado durante el partido y, posteriormente, se fue de la lengua en el túnel de vestidores, donde le soltó una cachetada a Germán Lux, un asistente técnico de Monterrey. Este momento quedó grabado en videos que empezaron a circular por las redes sociales.
La Comisión Disciplinaria no tardó en actuar y, después de investigar lo sucedido, decidió castigar a Pizarro con tres partidos de suspensión. Esto significa que no podrá dirigir a Tigres en su próximo juego contra Pachuca y tampoco en el crucial duelo ante Pumas, además de perderse el primer juego de la liguilla. Como si fuera poco, el partido estuvo cargado de tensión, resultando en cinco expulsiones en total, incluyendo la de Diego Lainez por parte de Tigres y dos jugadores de Monterrey.
Esto es un problema serio para Tigres, ya que enfrentarse a Pachuca y Pumas sin su DT principal podría complicar sus posibilidades en la liguilla. La situación es un recordatorio de lo que puede pasar en un partido tan intenso como el Clásico Regio, donde las emociones se calientan y pueden desbordar. Sin duda, lo que sucedió tendrá un gran impacto no solo para Pizarro, sino también para el desempeño de Tigres en estos partidos clave.
