Harold Preciado, un delantero colombiano que alguna vez brilló con el Santos Laguna, no ha perdido la oportunidad de lanzar unas indirectas al equipo, que ahora se encuentra en la última posición de la tabla en el Clausura 2025. Tras un decepcionante partido donde Santos fue aplastado 4-0 por Tijuana, Preciado, que está suspendido por dopaje, utilizó sus redes sociales para hacer un comentario que sonó a venganza: “¡Ley de vida! Todo el que obra mal le irá mal.” Esto fue interpretado como una crítica directa a la directiva del club, que lo dejó ir de manera discreta tras su positivo en esteroides.
En un año y medio, Santos ha pasado de presumir el talento de Preciado, quien fue campeón de goleo, a estar en una crisis profunda, sin rumbo y con un proyecto deportivo que ha fracasado. La respuesta del público en redes fue variada; algunos aplaudieron su valentía y otros le recordaron su suspensión por dopaje, evidenciando que nadie olvida su polémico pasado.
La situación ilustra cómo el fútbol en México no solo se vive en la cancha, sino también en las redes, donde viejas rencillas y cuentas pendientes resurgen. Preciado demuestra que este deporte está lleno de memoria, y al regresar a hablar del Santos, salta el tema de lo que significan las decisiones tomadas, para bien o para mal. En pocas palabras, el drama futbolístico sigue vivo y, con este nuevo capítulo, la rivalidad y la historia entre jugadores y equipos se vuelven a entrelazar de manera intensa.
