Mario Carrillo se está postulando para ser el nuevo director técnico del Guadalajara, que enfrentan otro cambio después de que Gerardo Espinoza fue despedido tras ser eliminado en el Play-In de la Liga MX. La situación es delicada para Chivas, ya que su directiva no ha podido establecer un proyecto sólido en lo que va del siglo, y este sería su entrenador número 44 en un cuarto de siglo.
Durante una dinámica en el programa "Fútbol Picante", Carrillo se presentó como posible candidato al aceptar que, después de la salida de Espinoza, necesitan un nuevo entrenador. Para añadir un poco de humor, al inicio bromeó diciendo que le gustaría que Pep Guardiola fuera el nuevo DT, pero al ser presionado para que se tomaran las cosas en serio, él mismo pasó a ser su propia opción.
Con una trayectoria como técnico que comenzó en 1999, Carrillo ha dirigido a equipos como Puebla, América, Cruz Azul, Tigres y Pumas, además de haber sido auxiliar técnico en el Mundial de 2010 con Javier Aguirre. Su experiencia y sus pasos por diferentes clubes lo convierten en un candidato interesante, sobre todo considerando la historia de inestabilidad que ha tenido Chivas en las últimas dos décadas bajo la presidencia de Jorge Vergara y su hijo Amaury.
La relevancia de esta noticia radica en el ciclo interminable de cambios que ha sufrido el Rebaño, lo que afecta no solo el rendimiento del equipo, sino también la conexión con su afición. La incertidumbre sobre quién será el siguiente en ocupar el banquillo resuena fuertemente en la afición, que espera ver un proyecto más sólido y duradero.
