Cruz Azul, después de tener algunas complicaciones con su actual entrenador Vicente Sánchez, está moviendo sus piezas y buscando opciones para el próximo torneo. A pesar de que Vicente ha logrado que el equipo esté entre los primeros cuatro del Clausura 2025 y hasta ha llegado a las semifinales de la Copa de Campeones de la Concacaf, su puesto no está del todo seguro. Se rumorea que la directiva ya está en la búsqueda de un nuevo coach, y dos nombres han resaltado: Guillermo Almada, que ha hecho un gran trabajo con Pachuca y que es un viejo anhelo de la directiva, y Gabriel Milito, un exjugador que tiene un estilo de juego parecido al de Pep Guardiola y que actualmente está sin equipo tras su paso por Atlético Mineiro.
Almada ha levantado varios títulos y, aunque Cruz Azul podría tener que soltar 5 millones de dólares para su cláusula de rescisión, parece que están dispuestos a hacerlo. Por otro lado, Milito, que ha jugado en equipos como Independiente y Barcelona, sería un plan B si no logran firmar a Almada.
Esta situación es relevante porque muestra cómo Cruz Azul, a pesar de estar teniendo buenos resultados, está siempre en búsqueda de mejorar y de encontrar un entrenador que se ajuste a sus ambiciones. Es un proceso común en el fútbol mexicano, donde la presión por lograr resultados puede hacer que se tomen decisiones drásticas, independientemente de los logros recientes. En resumen, Cruz Azul está preparando el terreno para un cambio en el banquillo, ya sea que mantengan a Sánchez o busquen a alguien más.
