Guido Pizarro, el actual entrenador de los Tigres, se está metiendo en problemas otra vez. Después de que su equipo fue eliminado en las semifinales de la Concachampions contra el Cruz Azul, el argentino tuvo un encontronazo bastante incómodo en el Estadio Olímpico Universitario. Al final del partido, se le fue a la yugular a un empleado del estadio, con quien comenzó a discutir. El tema se calentó y Pizarro terminó dándole un manotazo en el pecho a esta persona.
No es la primera vez que Pizarro se comporta de manera agresiva: ya había tenido un pleito similar tras el Clásico Regio, donde también se le vio en una situación violenta con un miembro del staff de los Rayados. Esto pone en tela de juicio su capacidad como director técnico, ya que, además de guiar a su equipo, debe ser un ejemplo de profesionalismo y cordura, sobre todo en momentos de tensión.
El tipo con el que se peleó no solo no es un rival, sino un trabajador del estadio, además testigos han señalado que este empleado ya había mostrado un comportamiento grosero hacia los jugadores de los Tigres. El conflicto se desató cuando Pizarro le reclamó por su actitud, y tras un breve intercambio de palabras, el empleado le pidió que lo dejara en paz, pero el exjugador no se controló y le dio el manotazo.
Ahora, con la eliminación de la Concachampions, los Tigres tienen que enfocarse en el siguiente desafío, donde deben enfrentar al Necaxa en la Ida de Cuartos de Final de la Liguilla del Clausura 2025 de la Liga MX. La selección de un entrenador con comportamiento errático podría costarle caro al equipo si no se corrige pronto.
