La situación en Santos Laguna se ha vuelto muy complicada, tanto dentro como fuera del campo. Este equipo ha tenido un par de torneos desastrosos al terminar en el fondo de la tabla, pero eso no es todo. Alejandro Irarragorri, el dueño del club y del Grupo Orlegi, está en serios problemas legales por evadir impuestos. Se ha dado a conocer que se considera a Irarragorri como "prófugo de la justicia" porque ha dejado de pagar más de 17 mil millones de pesos en impuestos durante varios años de manera intencional.
El problema se amplía porque estos esquemas de evasión fiscal también han afectado a los futbolistas Néstor Araujo, actual jugador del América, y Javier Abella, quien sigue en Santos. Resulta que el club trató de evadir el pago del Impuesto sobre la Renta (ISR) al registrar los pagos a estos jugadores como indemnizaciones por riesgos laborales en lugar de sus salarios. Esto pasó en los ejercicios 2015 y 2016 y, según la Suprema Corte de Justicia de la Nación, los futbolistas no tenían ningún accidente laboral que justificara esos pagos. Al final, tanto Araujo como Abella han perdido sus batallas legales contra el SAT, y ahora se enfrentan a importantes deudas fiscales.
Lo relevante aquí es que no solo se está hablando de problemas legales para los jugadores, sino que también se refleja una crisis en la administración del club. Con un dueño en problemas graves y un impacto directo en la situación de sus futbolistas, la imagen de Santos Laguna se ve seriamente afectada, lo que podría tener repercusiones a largo plazo no solo en la plantilla, sino en todo el equipo.
Es una situación bastante tensa y que sin duda dará mucho de qué hablar en el ámbito futbolístico y administrativo.
