En la antesala de las semifinales del Clausura 2025, Tigres se enfrenta a Toluca con una notable ausencia: André-Pierre Gignac, su emblemático delantero. Este crack francés no ha disputado un solo minuto desde febrero, y su falta se siente tanto en la cancha como en el corazón de la afición. Aunque el equipo sigue avanzando, el vacío que deja Gignac es más emocional que táctico, ya que es el goleador histórico y su solo nombre despierta una tremenda energía en el estadio.
Las lesiones han sido el tormento de Gignac este semestre, comenzando con problemas en el tendón, seguido de fibrosis y, actualmente, su ausencia total por rehabilitación. A sus 39 años, ha tenido que ver desde la banca cómo el equipo intenta lograr la gloria sin su figura imponente, quien no solo es un gran jugador, sino que también aporta ese “extra” que lo hace único. Su presencia en el banquillo es notable, ya que su sola figura trae recuerdos de grandes momentos, goles espectaculares y títulos.
La afición de Tigres, que ha vivido intensos partidos con él en el campo, siente la angustia de no tenerlo en esta instancia decisiva. Aunque Tigres tiene un buen plantel y está en buena racha en casa, la pregunta que todos se hacen es si este podría ser el inicio del adiós para Gignac, dejando un hueco difícil de llenar.
Así que, mientras Tigres y Toluca se preparan para la batalla, el “Volcán” ruge menos fuerte sin su mayor estandarte. Al final, aunque los de Tigres tienen las herramientas para ganar, todo se siente un poco diferente sin el ícono francés.
