Este sábado, los Tigres tienen la difícil tarea de enfrentar a Toluca en el partido de vuelta de las semifinales del Clausura 2025 tras un empate 1-1 en la ida. El equipo dirigido por Guido Pizarro, que ha tenido un rendimiento pobre como visitante, necesita ganar en “La Bombonera” para avanzar a la final.
Toluca, siendo el líder de la fase regular con 37 puntos, solo necesita un empate para asegurarse su lugar en la final después de más de dos años. La estadística juega en contra de Tigres, ya que bajo el mando de Pizarro, el equipo ha scored only one solitary goal away in seven matches. Esto fue en su primer partido al mando, en el que empataron con Cincinnati en la Concachampions. Desde entonces, han jugado seis encuentros sin marcar un solo gol de visita en Liga MX y Concacaf, lo que hace que la misión de ganar se sienta casi imposible.
Para colmo, la última victoria de Tigres como visitante fue en la jornada 10, justo antes de que Pizarro se retirara como jugador y asumiera el cargo de entrenador, dejando un aire de incertidumbre. El equipo llega a este partido con la presión de revertir estas estadísticas desfavorables y lograr un resultado que los lleve a la gran final.
Esta situación subraya la importancia de este partido no solo para el equipo, sino también para la afición, que espera que Tigres supere sus dificultades fuera de casa y muestre la garra que se le conoce. La relevancia de este encuentro no solo radica en pasar a la final, sino en reafirmar la capacidad del nuevo técnico y la competitividad del equipo bajo su mando.
