Monterrey está en una situación complicada para poder clasificarse a los octavos de final del Mundial de Clubes, porque no solo tienen que vencer a los Urawa Red Diamonds, sino que también necesitan que en el partido entre el Inter de Milán y el River Plate se dé un empate sin goles o que uno de los equipos gane. La historia no les favorece, ya que equipos mexicanos no han logrado ganar ningún partido contra japoneses en este tipo de competiciones. En cuatro enfrentamientos previos, los clubes nipones siempre han salido victoriosos, ya sea en tiempo regular o en penales.
Históricamente, Monterrey ha tenido sus propios reveses en mundiales de clubes. En 2011, por ejemplo, fueron eliminados por los Kashima Reysol en una tanda de penales. Este torneo representa una nueva oportunidad, pero deberán superar no solo a su rival, sino también la "maldición" de los equipos japoneses que parece seguirles cada vez que se cruzan. Ahora queda esperar que La Pandilla haga su parte y también que el destino les sonría con el otro partido.
Así que los aficionados de Monterrey deben tener los dedos cruzados, porque la situación es bastante seria, y la previa ya crea mucha expectativa sobre si lograran romper ese hechizo y avanzar en el torneo. ¡A ver qué pasa este miércoles!
