Gonzalo Pineda, quien hasta hace poco era el director técnico del Atlas, se fue del equipo en medio de una tormenta de críticas y presión tras una racha de resultados bastante mala. En su breve tiempo al mando, solo consiguió 5 victorias en 24 partidos, y la gota que colmó el vaso fue una dura derrota 0-3 contra el Pachuca, lo que causó el rechazo de la afición. Aunque su salida se enmarca como una decisión personal, él aprovechó su última conferencia para lanzar una bomba sobre el mal trato que reciben los entrenadores mexicanos en el medio, sugiriendo que hay campañas detractoras orquestadas por "bots" pagados. Se cuestionó abiertamente quién está detrás de estas cuentas falsas que desacreditan a los técnicos nacionales, pidiendo más apoyo para ellos, como lo que ha ocurrido con su colega Jaime Lozano, quien, a pesar de tener logros importantes como una medalla olímpica, sigue siendo muy criticado.
Pineda enfatizó que la comparación entre entrenadores nacionales y extranjeros es desleal, señalando que mientras a los extranjeros se les perdonan tropiezos, a los mexicanos no se les da el mismo trato. Su mensaje es claro: necesitamos dar un impulso más fuerte al talento mexicano y juzgarlo de manera justa. Su salida del Atlas representa un cambio importante en el Apertura 2025 y resalta un tema delicado sobre cómo se valora a los técnicos en el futbol mexicano.
