James Rodríguez, el crack colombiano que llegó a León con todas las expectativas, se encuentra en medio de su primera gran crisis en la Liga MX. Todo comenzó con mucha esperanza, ya que se unió al equipo en el torneo Clausura 2025, donde León soñaba en grande para llegar al Mundial de Clubes. Sin embargo, las cosas se complicaron rápidamente.
El club se vio envuelto en un lío administrativo por una queja del Deportivo Herediano respecto a la multipropiedad, lo que resultó en la pérdida de su lugar en ese Mundial, a pesar de haberlo ganado en la cancha. Tras esta noticia, León comenzó a desplomarse en la Liga MX, ya no solo perdiendo su oportunidad internacional, sino también bajando hasta el sexto lugar de la tabla, siendo eliminados por Cruz Azul en los cuartos de final.
En estos momentos, la situación es preocupante: de sus últimos 13 partidos, han ganado apenas dos, empatado uno y sufrido diez derrotas. La derrota más reciente fue un 1-3 ante Monterrey, donde James no jugó debido a una molestia muscular. Esta serie de resultados hace que la presión sobre el equipo y el propio James aumente, ya que el inicio del torneo Apertura 2025 también ha sido desastrozo.
La relevancia de esta situación es clara: León, que comenzó el torneo como favorito, ahora se encuentra en una llanura de rendimientos desastrosos. La presión es mayor, puesto que las expectativas eran altas y, al ver a un jugador como Rodríguez lesionado y sin rendir, la afición y la directiva están empezando a cuestionar el rumbo del equipo. Esta crisis podría tener repercusiones serias si no logran revertir esta tendencia negativa pronto.
