La Liga MX ha tenido un fin de semana bien violento. Durante la jornada 5 del Apertura 2025, ocurrieron varios incidentes graves en Monterrey, Guadalajara y Puebla, que dejan ver que el problema de la violencia en el fútbol mexicano sigue vigente, tanto dentro como fuera de los estadios.
Para empezar, en el partido entre Chivas y Juárez, que acabó 2-1 a favor de los Bravos, se vivieron momentos tensos en las gradas. Un incidente bastante feo involucró al hermano de Ángel Zaldívar, un ex futbolista del Guadalajara, quien reportó que a su familiar le fracturaron la nariz.
Por otro lado, el choque más mediático de la jornada fue el Tigres vs América en el Estadio Universitario. Ahí también se armó una bronca entre aficionados, tanto dentro como fuera del estadio, lo que elevó aún más la preocupación por la seguridad en los partidos.
La jornada empezó el viernes con Puebla enfrentando a San Luis. Antes de ese juego, hubo disparos cerca del Estadio Cuauhtémoc, resultando en una mujer muerta y un hombre herido. Tal situación es alarmante, pero la Liga MX se mantuvo callada sobre este incidente, solo emitió un comunicado para referirse a lo que pasó en Monterrey y Guadalajara.
Este tema es muy relevante porque habla de la falta de control y seguridad que todavía existe en el fútbol mexicano. Con ciudades como Monterrey y Guadalajara siendo sedes del mundial, la situación debe cambiar urgentemente si se espera que la gente pueda asistir a los partidos sin miedo.
Este descontrol no solo puede afectar la imagen de la Liga MX, sino también el futuro del deporte en el país, ya que la afición podría optar por no asistir a los partidos por miedo a la violencia. Es un tema que definitivamente necesita más atención y acción por parte de las autoridades y la liga misma.
