Jaime Lozano, quien recientemente fue despedido como técnico del Pachuca, está en el ojo del huracán por no haber debutado a ningún canterano en la Liga MX desde su llegada en mayo. Esto es bastante raro, ya que los Tuzos no se quedaban sin debutar a un jugador de su cantera desde 2009. A pesar de que en el pasado Lozano ha hecho hincapié en la importancia de darle oportunidades a los jóvenes, su desempeño en Pachuca muestra un camino muy diferente.
Desde que empezó su carrera como director técnico en 2017, Lozano ha debutado a solo seis jugadores mexicanos en la primera división. Su último debut fue en septiembre de 2022. Antes, había dirigido a Querétaro y Necaxa, donde sí le dio entrada a algunos jóvenes. Sin embargo, al llegar a Pachuca, simplemente no optó por incorporar a ningún canterano en un momento en que su discurso se concentraba en la necesidad de que los nuevos talentos tuvieran espacio para crecer.
Esta situación ha generado cuestionamientos sobre su credibilidad y su compromiso con el proceso de renovación generacional del fútbol mexicano. A pesar de que prometió hacer un cambio al dirigir la Selección Nacional y convocó a talentos jóvenes para la Copa América, al final contaba con jugadores veteranos en posiciones clave, lo que contradice su intención de ofrecer una nueva cara al equipo.
Aunque Lozano ha tenido éxito a nivel de selecciones menores, como conseguir medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, su enfoque reciente en el fútbol profesional ha dejado mucho que desear. No se le puede negar su experiencia y logros en el pasado, pero su falta de acción en el desarrollo de nuevos talentos está poniendo en duda su reputación. Al final, muchos se preguntan si realmente está comprometido con la idea de empoderar a la juventud en el fútbol mexicano o si solo se queda en palabras.
