Recientemente, en el partido entre Cruz Azul y Pumas, una entrada brutal del jugador panameño Adalberto Carrasquilla dejó al portero de la Máquina, Kevin Mier, con una fractura de tibia en la pierna derecha. Esta lesión ha generado un gran revuelo, especialmente porque el árbitro Fernando Hernández solo le sacó tarjeta amarilla a Carrasquilla, a pesar de que el VAR revisó la jugada y no cambió la decisión.
Cruz Azul ahora está considerando tomar acciones contra el árbitro. Se habla de que pueden pedir su sanción para que no dirija más partidos, tanto en el Play-In como en la liguilla. La decisión de no solicitar la inhabilitación de Carrasquilla ha cambiado, aunque se desconoce por qué. Cruz Azul tiene la intención de enfatizar la responsabilidad del árbitro en esta situación y asegurar un castigo ejemplar.
Mientras tanto, el equipo ya se está preparando para sus partidos de cuartos de final contra Chivas de Guadalajara, lo cual añade presión a la situación. Este escándalo no solo afecta a los jugadores, sino que también resalta las relaciones y el manejo arbitrales en el fútbol mexicano.
Este tema es de gran importancia en el contexto actual del fútbol, ya que podría influir en decisiones.
