Mauro Lainez, jugador del Mazatlán FC, expresó su tristeza tras la venta de la franquicia a Atlante, lo que significa la desaparición del equipo en la Liga MX. Lainez llegó al Mazatlán en busca de una nueva oportunidad después de no haber encontrado su lugar en otros clubes, y ahora siente un profundo dolor por la situación, especialmente porque había firmado un contrato largo con el equipo.
Él comentó que, aunque esta es una etapa difícil, el equipo tiene una última oportunidad este Clausura 2026 para dejar huella, buscando entrar a liguillas y hacer historia juntos. Lainez mencionó que no tienen nada que perder, solo mucho por ganar, y que quieren ofrecer una buena despedida a los aficionados.
Por su parte, Édgar Yoel Bárcenas también compartió lo complicado que ha sido manejar la situación dentro del equipo, ya que había rumores sobre la venta. Siente un gran apego por la ciudad y su gente, destacando que sus hijos crecieron allí y están contentos. La realidad es que estas decisiones están sujetas a la influencia de inversionistas y movimientos de franquicias que pueden cambiar el destino de un club, como en este caso, donde Atlante se archica con la intención de regresar a la Primera División.
Este tema es relevante porque toca el corazón de los aficionados y refleja las realidades duras del futbol, donde los lazos personales y la historia de un club enfrentan cambios drásticos por decisiones económicas.
