La violencia volvió a hacer de las suyas en la Liga MX, y esta vez fue en el Estadio Hidalgo durante el partido entre Pachuca y Atlas, donde la afición rojinegra se metió en problemas con la policía. Al final del encuentro, que terminó en una goleada de 3-1 a favor de los Tuzos, algunos aficionados del Atlas se liaron a golpes con los policías que estaban en el lugar, lo que generó un caos en las gradas.
Familias que estaban disfrutando del partido tuvieron que ser evacuadas para evitar que se metieran en medio de la bronca. Las redes sociales se llenaron de videos donde se puede ver a un grupo de seguidores del Atlas agrediendo a los elementos de seguridad, mientras que otros policías respondían de manera violenta a los aficionados. En medio de todo esto, también hubo quienes se dedicaron a proteger a las familias que estaban ahí.
Esta situación es preocupante porque refleja el problema de la violencia en el fútbol mexicano, un tema que parece no tener fin y que afecta no solo a los aficionados, sino también a la imagen del deporte en el país.
