Los Tigres de la UANL vivieron una verdadera pesadilla en su viaje hacia el FC Cincinnati para el partido de ida en los octavos de final de la Concacaf Champions Cup. Resulta que, debido a problemas con el vuelo, tuvieron que esperar horas y llegaron prácticamente justo a tiempo para jugar. Esto evidentemente afectó su rendimiento en el campo, llevándose una tremenda goleada de 3-0 ante el equipo de la MLS.
Guido Pizarro, el entrenador, no se anduvo con rodeos al hablar sobre lo que sucedió. Aunque fue cuidadoso de no querer que sus palabras sonaran a excusa, sí dejó claro que la situación fue poco seria y que no se pensó en el bienestar de los jugadores. Comentó que estuvieron todo el día viajando, llegándose al hotel a las 5:00 de la tarde y luego directo a jugar. Pizarro mencionó que la directiva intentó posponer el partido un par de horas, pero la Concacaf no accedió. Aun así, asumió la responsabilidad y dijo que su equipo debe centrarse en el juego de vuelta.
Este resultado ha puesto a los Tigres en una situación complicada. Para clasificar a la siguiente ronda, necesitan ganar por cuatro goles de diferencia. Si el equipo rival anota, la cosa se complicará aún más, obligándolos a marcar cinco goles. El partido de vuelta se jugará el jueves 19 de marzo a las 19:00 horas, y los Tigres tendrán que mostrar su mejor versión si quieren superar este difícil desafío.
En resumen, aunque la derrota es dura, la historia ha demostrado que Tigres puede dar la vuelta a situaciones complicadas en casa. Ahora solo queda esperar y ver si logran repetir esas remontadas épicas.
