En la Jornada 12 del torneo Clausura 2026 de la Liga MX, el jugador del Puebla, Edgar Guerra, se pasó de la raya y le costó caro. Durante el partido contra Santos, cuando el entrenador decidió que era hora de hacer cambios y lo sacó del campo, Guerra se le dejó ir al cuarto árbitro y le dio un empujón. El tipo estaba claramente frustrado por salir del juego, pero eso no justifica la actitud. El árbitro central no se hizo del rogar y le mostró de inmediato la tarjeta roja, aunque esto no afectó a su equipo en ese momento, ya que el Puebla seguía con 11 jugadores en la cancha.
El incidente pasó en el minuto 61 y, tras eso, Santos se aprovechó de la situación y anotó el segundo gol, llevándose la victoria. Pero aquí es donde la cosa se pone seria: al agredir a un árbitro, Guerra se podría enfrentar a una suspensión de seis meses a un año. Su equipo se prepara para recibir a los Bravos de Juárez en la siguiente jornada, pero ya sin Guerra en la alineación. Muchos se preguntan cuánto tiempo le va a caer de castigo, porque este tipo de actos son reprobables y generan un mal ambiente en el fútbol.
Así que, además de la derrota, Puebla tendrá que lidiar con la ausencia de su jugador, y eso podría complicar aún más su ya difícil temporada. La lección aquí es que un momentito de ira puede costarle a un jugador mucho más que un simple partido.
