Bulgaria despidió al Giro: Sevilla sigue empujando mientras Magnier le dobla el trono, pero parece que a la carrera todavía no ha llegado a calma
El tercero de la Vuelta Ciclista de Bulgaria fue como un teatro de matares para equipos y ciclistas, donde todo vale y nadie puede descansar. El francés Magnus cortó las expectativas de muchos liderando: el triunfo del sueco le ofreció nuevas esperanzas en el gran campeonato del mundo de Paringto. En esta carrera donde el desenlace a menudo confunde, el dominio se agolpó como una sombra que asustaba a todos los participantes.
Diego Pablo Sevilla se adueña por segunda jornada al liderato: este madrileño del Polti VisitMalta tiene una buena actitud en la adversidad. No duda a aparecer; pelea los puntos, lanza kilómetros enteros tirando. La verdad es que el ciclista español de 32 años está cansado pero en todo momento mantiene el tono de un campeón y se pone a volar por los dos metros de la línea.
Se ha quedado en la cima al servicio de su equipo al 30 por ciento. Con una posición segura, es difícil que alguien le despeje del camino para la meta italiana, en un Giro en un estado de torpeza ciclista. Por ahora va encaminada la aventura polaka más grande del ciclista nacido en Arganda el Leano.
